Se parten de las normas
contenidas en la Propiedad Horizontal y sobre ellas
se trabaja de forma que se incluyen particularidades
dependiendo de las adaptaciones y particularidades
de cada edificio.
En su creación
han de intervenir todos los propietarios de las casas
y la modificaciones del mismo han de aprobarse por
unanimidad. Posee eficacia frente a terceros ajenos
a la comunidad si se han inscrito en el Registro de
la Propiedad.
Junto a éstos,
además están los reglamentos de régimen
interior que contienen detalles de la convivencia
y la adecuada utilización de los servicios
comunes y cosas comunes (tal como pueden ser normas
referentes a la utilización de jardines, ascensores,
uso de la calefacción, etc...…)