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Ya esta disponible el libro de Eneritz Atienza

Nos ha comunicado Eneritz que ya está disponible su nuevo libro: “¡No se preocupe! La culpa siempre la tiene el administrador”

En ¡No se preocupe! La culpa siempre la tiene el administrador Eneritz Atienza, haciendo un alarde de su gran sentido del humor y su optimismo, nos presenta una serie de divertidas —a veces rocambolescas— situaciones reales que se dan en las comunidades de vecinos. “Es un libro directo a la conciencia humana, se llega mejor a la gente con una sonrisa.”

Vecinos, no enemigos

Los impagos de las cuotas y las obras no consentidas son los conflictos más comunes. Llevarse bien con los vecinos resulta a veces trabajoso, pero siempre compensa. No sólo se trata de ahorrarse el mal trago que supone cruzarse con un vecino al que no se habla, ni siquiera de evitar los disgustos, malos ratos y conflictos que hacen imposible una mínima convivencia o llegan incluso a perjudicar la economía. Y no hay excusa, dejar de acudir a las Juntas de Propietarios y delegar en otros vecinos la toma de decisiones que acabarán afectando a todos, además del reconocimiento de un fracaso es un craso error.

Una comunidad desea cambiar el régimen de pago de las cuotas, pero los perjudicados lo impiden con su ausencia de las juntas.

Hemos constituido hace unos días la comunidad de propietarios de nuestra finca. En la primera junta, cuando se llegó al apartado del reparto de las cuotas comunitarias, la presidenta nos comunicó que se adecuaban al coeficiente de participación de cada vecino registrado en las escrituras. Algunos propietarios hemos solicitado establecer otro criterio de reparto de las cuotas y, tras exponer nuestros motivos, todos los vecinos allí presentes se mostraron de acuerdo, excepto dos que no habían acudido y que, precisamente, son los que pagan la cuota más pequeña. ¿Puede hacerse algo al respecto?

Cese del Administrador sin un motivo justificado

El Administrador de fincas no se encuentra legitimado para impugnar judicialmente el acuerdo por el que se le remueve del cargo, pues tal capacidad de reacción procesal corresponde exclusivamente a los propietarios, naturaleza de la que el mismo carece. El Administrador de fincas no puede, por tanto, impugnar la decisión de la comunidad, pues es una competencia soberana de la junta de propietarios.

La voluntad manifiesta del comunero contrario a un acuerdo

La solución aplicable a la expresión del art. 18 LPH “salvar el voto”, no tiene tratamiento igualitario en las distintas Audiencias. Al respecto, pueden diferenciarse con claridad dos posiciones en la jurisprudencia. Una de ellas exige que después de la votación se haga constar expresamente que el comunero muestre su disconformidad con el acuerdo tomado y que no lo acepta. Una segunda corriente estima que no es necesario ese acto posterior, sino que basta con que la parte muestre su disconformidad con el voto sin necesidad de constancia expresa de su intención de recurrirlo.

Es momento de reformas

Pedir varios presupuestos a cada gremio y compararlos, y planificar al detalle cada paso del proceso, claves para no sufrir con las reformas en el hogar. Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. O “no hay mal que por bien no venga”. Esta es la conclusión a la que parecen haber llegado muchos ciudadanos que pensaban cambiar de vivienda y algunos profesionales de la construcción que se han quedado sin empleo por la aguda crisis que vive el sector.

Créditos para comunidades de vecinos

Remodelar la fachada, construir una rampa o renovar el ascensor. Son algunas de las obras que con más frecuencia se realizan en una comunidad vecinal, y no siempre hay que acometerlas en el momento en que las arcas están más llenas. Ante las necesidades de financiación de las comunidades de vecinos, algunas entidades (la oferta es aún escasa) ofrecen la posibilidad de suscribir préstamos específicos para afrontar estas contingencias.

Ahorrar gastos en las comunidades de vecinos

El pago de la hipoteca se “come” más de la mitad del salario de las familias españolas. Pero la hipoteca no es único desembolso derivado de poseer un piso en propiedad, y es importante tener en cuenta un gasto que en ocasiones puede ser bastante elevado: la comunidad. ¿Cómo reducirlo? Un uso racionalizado de la calefacción, encender luces sólo cuando se necesite o bajar la temperatura del agua caliente son medidas que pueden ayudar a que al final del ejercicio en el libro de cuentas de la comunidad no aparezcan números rojos.

Administradores de fincas

Aunque la ley no exige su contratación, es recomendable contar con una persona ajena a la finca que se mantenga imparcial ante las posibles controversias entre los propietarios. La figura del administrador suscita, con frecuencia, opiniones encontradas entre los propietarios de una comunidad: desde el consabido “cobra todos los meses y no hace nada” hasta el reconocimiento de que “es el único que logró poner orden en el edificio”; desde las acusaciones de no rendir cuentas, hasta los elogios por su paciencia y búsqueda de la armonía entre los vecinos.